Comer saludable durante el Camino de Santiago es clave para culminarlo

Transitar este camino se ha convertido por años en un símbolo de cristianismo, que nos permite conectarnos con Dios y nosotros mismos. Sin embargo, se trata de un recorrido con una exigencia física altísima, por lo que para concluirlo de forma sana, nuestra alimentación es un factor que no podemos descuidar.

Nuestra alimentación es fundamental

Es de suma importancia siempre cuidar nuestra salud, sin importar que tipo de forma elegiremos para atravesar estas tierras, dado que se trata de un viaje que muy pocos completan en sus vidas. 

Una vez tomada la decisión de hacerlo, solo nos resta planificar el Camino de Santiago. Considerando muchos factores como nuestros acompañantes, forma física, descanso y la alimentación que tendremos.

Actualmente hay decenas de facilidades como guías del viaje y porta mochilas con conocimientos sobre los restaurantes mejor acondicionados para hacer nuestro viaje menos abrumador.

Cómo encontrar un buen restaurante a lo largo del Camino a Santiago

Por todo el camino hallaremos un conjunto de restaurantes diferentes, pudiendo disfrutar de una gastronomía muy variada a lo largo del viaje, especialmente en las localidades de Pamplona, Puente de Reina y León, en donde la comida es exquisita y hecha con ingredientes autóctonos de la región.

Abundan los bares y restaurantes en las vías principales. No siempre debemos tomar los que se encuentren más céntricos. 

Una muy buena regla, al buscar un lugar para comer resulta mirar si este se encuentra lleno de locales y no de turistas.

No hay nadie que sepa mejor cómo comer que las personas que viven día a día en la zona, por ello debemos prestar buena atención a este detalle. 

Por lo general, son los lugares más económicos y con aspecto menos sofisticado los que ofrecen una comida de calidad  y con los sabores auténticos de cada región.

¿Qué tipo de alimentos debo llevar en mi mochila?

Debemos recordar evitar las comidas grasas y pesadas porque nos encontramos en una caminata muy física, que nos exigirá muchísimo dependiendo de la época del año que la hagamos.

Nuestra mochila debe contener comidas planificadas para cada parte del día, especialmente si no queremos hacer paradas en bares y posadas a comer. 

Lo mejor son opciones rápidas de preparar y que no sean muy pesadas, ya que debemos cargar con ellas durante el recorrido. Alimentos como el pan, embutidos, enlatados y frutas son la primera opción a llevar.

Debemos evitar a toda costa las cenas pesadas o haber comido en exceso el día anterior, para de esta manera evitar problemas estomacales y que el cuerpo exija más carbohidratos el día siguiente.

Para desayunar

¡Nunca debemos empezar el peregrinaje sin desayunar o con el estómago vacío! 

Debemos siempre tener algo en el estómago para que de esta manera nuestro cuerpo tenga de donde tomar los nutrientes al empezar el esfuerzo físico.

Si empezamos muy temprano, podemos comer algunas frutas o un poco de pan si no nos apetece a estas horas un desayuno. 

Tratemos siempre de desayunar media hora antes del inicio. Un sándwich de fiambre o embutidos o una tortilla nos dará la energía suficiente para empezar con el pie derecho.

Para la comida

Lo principal en estas horas es mantenerse hidratados y evitar el exceso de sal y de proteínas

Es por esta razón que recomendamos yogurt o también frutas ricas en sodio y potasio que nos ayuden a evitar esos molestos calambres en durante el ejercicio.

Si bien es cierto que la ingesta de sal puede perjudicarnos, las frutas tienen la cantidad ideal para evitar los excesos en todo momento.

Para la cena 

Ya culminado nuestro recorrido diario, podemos comer a placer, pero recordando siempre ¡sin excesos! 

Podemos tener preparado un arroz con vegetales o una pasta con algo de carne

Siempre respetando las porciones de los alimentos, debemos comer hasta quedar satisfechos, sin exceder los límites de nuestro cuerpo.

Igualmente mantenernos hidratados con abundante agua y bebidas cargadas de electrolitos necesarios, si el presupuesto lo permite, para ganar reposición de agua y sales minerales en nuestro organismo.

Navigation